XIX
Cierro los ojos y te siento a mi lado,
la brisa que me toca son tus manos,
el rumor de la tormenta, tus versos,
pero mi deseo se quedó colgado.
.
Abro los ojos y ya no estás,
me rodea el frío de la soledad,
el silencio me rodea con maldad,
crece el temor a no verte más.
.
Cierro los ojos y allí estoy contigo,
acurrucada en la cama a tu lado,
aferrada con tensón al ser amado,
eres y serás mi amante, mi amigo.
.
Abro los ojos, todo me recuerda a ti,
las calles por las que paseamos,
los rincones donde nos besamos,
no puedo evitar hacerme sufrir así.
.
Cierro los ojos, te hallo en sueños,
posees mi cuerpo con locura y fervor,
alejas y anulas en mí todo el temor,
del destino, somos únicos dueños.
.
Abro los ojos, lágrimas brotan de mí,
ante mí, aparece un espejismo,
hace desaparecer el abismo,
eres tú, estás aquí, vuelvo a ser feliz.
.
Sylvia Ellston.




en